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08 diciembre 2020

Cosas de niños

Armando Tejada Gómez



A esta hora exactamente hay un niño en la calle.

(...)
y saber que a esta hora mi madre está esperando,
quiero decir, la madre del niño innumerable
que sale y nos pregunta con su rostro de madre:
qué han hecho de la vida,
dónde pondré la sangre,
qué haré con mi semilla si hay un niño en la calle.

10 noviembre 2020

Canto popular de las comidas

Armando Tejada Gómez

El mendocino Armando Tejada Gómez ganó con este libro, en el año 1974, el premio de Poesía de La Casa de las Américas , dedicándoselo al brasileño Josué de Castro , autor entre otros muchos ensayos de “Geopolitica del hambre” (1951) con el que intentaba concientizar acerca de esta calamidad mundial , sus causas y sus consecuencias. Josué de Castro había fallecido el año anterior ,1973, en Francia donde permanecía exiliado.
Alma García en la Revista Folklore Nº 231 (Marzo de 1974) le realiza por este motivo una entrevista a Armando Tejada Gómez con el título “De la olla popular a la cultura del ají”.

05 junio 2020

El río de la legua

Armando Tejada Gómez

Este libro (novela) fue publicado primero como "Cuatrocientas Sudestadas" (1981), Armando firmo con el seudónimo Marcos Zonda, por estar prohibido su nombre.

21 abril 2020

Toda la piel de América

Armando Tejada Gómez

Todas las voces todas, todas las manos todas pueden ser canción en el viento el himno de la unidad de los pueblos al decir de muchos fue «Canción con todos». Encuentros, creaciones conjuntas, viajes, peñas, ponencias como aquella de Armando Tejada Gómez en el Foro de la nueva canción en México cuando dice «la canción nace de la entraña de sus pueblos… cabe la flor y el cataclismo». El nuevo Cancionero gestado en Mendoza juntó artistas de más de 20 idiomas, extendió su canto por Latinoamérica, despertó voces con los sentires propios de otros lugares y dio lugar a las nuevas generaciones en los escenarios. Enseñó de lado a lado. «Preocupate por los contemporáneos» diría Mercedes Sosa. El Movimiento pasó las fronteras de los géneros musicales y Mercedes Sosa llevó el compromiso social a los escenarios del mundo. «Fue la encarnación del nuevo cancionero», como dice el periodista Rodolfo Braceli.

Pachamama

Armando Tejada Gómez


PACHAMAMA (1954) - Fragmento final

Estar.
Permanecer.
Vertical.
Estar para el amor, simplemente,
creando
el camino del hombre que estamos aguardando.

Me pierdo por los besos,
la canción,
los abrazos:
las brújulas brillantes, universales,
blancas.
Llamo desde mis hombros las grandes resonancias
con un vaso de vida chorreándome las manos.

Nunca más de rodillas,
nunca más a pedazos,
nunca más a la muerte
sin haber respirado.
Nunca más como topos,
nunca más acosados.
El hombre por sí mismo
hasta él mismo lanzado,
hasta su envergadura,
hasta el hombre soñado.
Nunca más a las armas,
nunca más al soldado.
Proyectarse hasta el otro,
hasta el mejor logrado.

Búscate por tu rostro,
lávate con mi canto.

Estoy en la esperanza.

Despertarás conmigo.

Con un pan y una estrella,
alumbrando los siglos.

Armando Tejada Gómez


Los compadres del horizonte

Armando Tejada Gómez

Armando Tejada Gómez nació en Mendoza en 1929. Había cumplido sólo 23 años cuando dio a conocer su primer libro, Pachamama, que obtuvo el 2° premio en el concurso literario municipal de su ciudad natal. A partir de ese momento trabajó con intensidad y publicó Tonadas de la piel (1956), que mereció el premio instituido por el editor Gildo D´ Accurzio, Antología de Juan (1958) con dibujos de Carlos Alonso, del cual acaba de darse a conocer la segunda edición, Los compadres del horizonte (1961), que logró la primer recomendación del jurado en el segundo concurso literario auspiciado por la Casa de las Américas, de Cuba, y en 1963 Ahí va Lucas Romero, que alcanza ahora la tercera edición. Tiene además varios libros inéditos. La poesía de Tejada Gómez parece surgir como torrente de la propia tierra. Tiene un profundo contenido del que trasciende su preocupación por el hombre y sus problemas. Ha sabido trasladar a una poesía de riqueza lírica excepcional, de alto valor estético, el dolor de los seres humanos, los sucesos de su diario vivir, el régimen social que los golpea inmisericorde. Sin duda, Tejada Gómez es uno de los grandes poetas argentinos. Se comprende que Pablo Neruda, cuando leyó Ahí va Lucas Romero, sin conocer al autor dijera: «Me parece un documento de belleza y contenido excepcional». También Ezequiel Martínez Estrada, con motivo de la primera edición de Los compadres del horizonte, expresó en esta frase el concepto que le mereciera el libro: «Lo guardaré como una verdadera obra maestra». 

Dios era olvido

Armando Tejada Gómez

TONADA DE LA CALLE LARGA (Fragmento)

Con mucho, la Calle Larga, era la más vieja calle de esa añosa provincianía que había empezado cuatrocientos años atrás, en las tierras del Cuyunque, que en la desaparecida lengua Huarpe quería decir lo contrario de lo que vino a ser: arenal, país o lugar de los arenales, tierra árida, vasto desierto que debió testimoniar Don Charles Darwin, describiendo con los ojos ardiendo el colosal viento zonda, ese incendio de polvo que lo hostigó cuando anduvo por aquí, tanto, como para que su recuerdo esté escrito al pie de la cruz del Paramillo, a la entrada sobrecogedora de la Quebrada del Toro, bajando de Uspallata con el silencio encima. Cuyum, sonando a tambor áfono o trutruca y que por formación o deformación del uso, ha terminado siendo la palabra: Cuyo, un inmenso valle hecho a mano en medio del medanal de medanales, gracias al aprovechamiento de las aguas del deshielo cordillerano por los indios Huarpes, señores que fueron de aquí, ingenieros desnudos que aprovechando una grieta volcánica construyeron el canal legendario, ahora llamado Canal-Zanjón Guaymallén y bifurcaron los cauces, fundando, cientos de años antes de la llegada de los Conquistadores desde la Capitanía General de Chile, la civilización del riego, donde creció el maíz y parpadeó, siglo tras siglo, el ojo azul rocío de la flor de la papa.

Antología de Juan

Armando Tejada Gómez


Ayer pasé por tu casa.
Te estaban desalojando.
Dónde han de ponerte, hermano,
que no le ocupes espacio
a este señor que es el dueño
de tu techo y tu trabajo.
Porque tu cuerpo le sobra.
Sólo le sirven tus brazos.
En eso anda este señor.
Hay técnicos estudiando.
Dejá que te agarre el siglo
en el medio de la calle
y él en la casa vacía
con el miedo y con el asco.
Ayer pasé por tu casa.
Ya no jugaban tus niños.
¡Se había secado el patio!

Ahí va Lucas Romero


Armando Tejada Gómez

Libro de poemas del escritor Mendocino Armando Tejada Gómez, escrito en 1963.